viernes, 13 de julio de 2012

Aracne, Aracne... Qué genial simetría.





¿Amazing? ¿Astounding? ¿Spectacular? Spider-Man, si. O no... Pero fantástico.

La política fílmica Norte-americana no puede ser discutida. Mucho menos combatida.

No por ello, del gusto de todos. Tal y como la comida coreana no se degusta en Europa sin cierto rubor, en cada rostro vegetariano, al interpretar un movimiento en el plato como estertores perrunos, cada hijo de vecino, cada hijo de consumidor cinéfilo, nos acostumbramos...A su cine. A su cultura. Y con aspiraciones.
Porque, como cualquier otro intento de expresar las inquietudes artístico-narrativas de cualquier servil autor que se considere suficientemente audaz como para esgrimir el esbozo de su propia visión de la vida que nos rodea, nos amarga y nos vapulea constantemente con su saturada hiper-realidad de a pie, es dudosamente reprochable, el valeroso intento de cada joven cineasta de narrar lo anteriormente contado, siempre que se haga desde el prisma de la diferencia. Y esta, señoras y señores, es una de esas distintivas, diferentes y magnánimamente sencillas diferencias, que valga la redundancia, convierten a la propuesta, que en esencia es el mismo relato, en una interpretación totalmente distinta, a la que nos contaron e  nuestras camas. Enfurecida con los tópicos, pero displicente como cualquier reinterpretación del mito.

Vayamos por partes.

Danny elfman, aportó sombras, claroscuros. Profundidad de campo a base de Chelos. Clavicordios...
Y después de su sonora salida por diferencias creativas con el director de la antaño sangrienta y pulposa opereta en que ese testarudo y obstinadamente creativo director de orquesta llamado Sam Raimi convertía cada una de sus obras, entró Christopher Young. Subiendo a la palestra, como campanillero en horas libres de la mítica banda sonora de ese monstruo musica conocido como "Hellraiser Original Soundtrack."
¿Qué pasa si en la misma ecuación introduces al arquetípico pero no por ello menos eficiente James Horner?
Pues que todos los elementos anteiormente nombrados se difuminan, pero sin perder la perspectiva.
Se mantienen la introspección, la impureza de pensamientos del atormentado adolescente que se sabe mutante. Pero se pierde drama. Quizas su músculo trillado se rinda en los ultimos acordes de su agotado heroismo al romanticismo y el melodrama musical. Pero eso es ya otra historia. Prosigamos con sus virtudes.

Marc Webb me enamoró completamente.
Y no debía. Porque no iba a permitriselo.
Pero su opera prima, "500 Days Of Summer" poseía tal personalidad, tal aureola de radiante y fresca creatividad ineludiblemente comercial, que como fruto orgullosamente envenenado del mismo pop-art  que intentaba criticar pese a sabiendas de su condición de resultado de la propia sobre-exposicion cultural del susodicho, medía, analizaba y criticaba cada pizca de realidad que albergan las vidas de todos. TO-DOS.
¿Quién no ha idealizado a su Summer? ¿Quién no ha compartido una sonrisa a lo Harrison Ford en el espejo, despues de haber sentido como el ultimo portazo de la casualidad te rompe el corazón por sexta vez? Pues todos. Todos y cada uno, repito, de los que sentimos, y nos preocupamos por lo que sentimos.

 Aquí, toda la formula cambia.
Porque sigue siendo exactamente la misma.
Me explico...

Unos titulos de credito algo ramplones, y una pasividad excesiva, en la utilizacion de las tecnicas CGI no presagiaban lo mejor, mientras me acomodaba en mi butaca. Y mientras tanto, intentaba espantar al fantasma de Raimi, al que me habia prometido no rezar durante las dos horas y pico de proyección...
Y resulta, que en el momento en que la vida de Peter, o deberia decir MISTER GARFIELD, porque toda la pantalla se le queda grande a ese lerdo adorable, freak con clase y genio creativo de indulgente peinado a lo Morrissey, es en ese instante en que suena la musica de Coldplay, con ese ´Till Kingdom Come" de fondo, diciendome a mi mismo que no quería disfrutar con el viaje iniciatico del ego y la culpa de la masculinidad junto a Parker, en ese preciso instante, recordé unas palabras que yo mismo solía usar contra toda critica.
"SI TE DICES MAS DE UNA VEZ, QUE NO ES BUENA...PROBABLEMENTE LO SEA. "
Y Stone me robó el corazón. La complejidad de su genial interpretación es tan sólo la fachada de una simplicidad aparente. Justo lo que se le exige a todo actor. Saber fingir, con la calidad de un maestro.
Emma ha nacido para ser Gwen. No se trata de que compita o no, con la voluptuosidad introvertida de Dallas-Howard. Es simplemente un personaje completamente distinto. No es un florero. No es un adorno, ni un puñetero reclamo. Es una chica. Y cuando digo CHICA, quiero decir justamente eso. Que Webb sabe captar las palabras, la explosión de sentimientos y química humana entre dos personas, especialmente de parte del complicadisimo sexo opuesto.

¿Ben? ¿May? ¿Pasteles de carne, y paquetes de huevos? Y el cruzado enmascarado...
O como se lo conocía por estos lares, el santo enmascarado de plata... En fin, la magia cutre y acartonada de un gimnasio de boxeadores cansados, viejos, y padres de mitos futuros...¿No me digan que no es reconocible la capucha y el emblema rojos de "Batallador" Jack Murdock?

¿Qué mejor lección, puede dar un padre que se sabe impotentemente tío, por vicisitudes del destino...
Y martir, a la postre, de una causa quizás no del todo perdida, cuando intenta conversar con la testosterona rabiosamente personificada frente a un ordenador, y una ventana que permite la introspección, frente a la realidad argumentando: DEBEMOS HABLAR DE TUS PADRES...PORQUE NO DA IGUAL...?

Cualquiera de nosotros hemos vuelto tarde, alguna noche...Y no precisamente realizados...
Y hemos obtenido la misma pregunta, de la figura sacrificada, que nos espera a la mesa:
¿A DONDE VAS, A ESTAS HORAS? Y en el peor de los casos, habrá quien sintonice con esa frase de:
¿QUIÉN, EN NOMBRE DEL CIELO, TE HACE ESAS COSAS? Duras palabras. Geniales tópicos...
Como aquel, de prescindir de deseos y obligaciones personales, en pos de la ciencia. Del sacrificio...
Aunque un ser querido tenga que recorrer sola doce calles. Todos conocemos las reglas. Todos las rompimos, y es por ello que debemos sonreir, y asentir con los ojos mojados, ante su grandeza. Bellísima.

Porque al final, incluso el magnífico tópico del Rey Reptil, que muda su piel, de bondad y ternura, para desprenderse de su inútil y desagradecida labor de humano filantropo, para plantearse el eterno dilema...
"Mejor reinar en el infierno, que servir en el cielo..."¿Verdad? Interesantes topicos. Interesantes cuestiones.
Connors es un Doctor Jekyll y Mr. Hyde que aborrece su condicion de lisiado con aparente aceptacion, pero que en sueños, ambiciona recuperar su trono y condicion de ser, entre seres. Y en eso, se torna...
En menos de lo que fue, con mas de lo que soñaba tener...Algo así como Peter, quien en su simetría argumental, simple y sencilla, pero directa al corazón, ayuda a crear la propia enfermedad que amenaza su mundo...

Perdida. Dolor. Aceptación, y Redención personal.

Alguien dijo, al final de la obra de Webb:
"Una vez me dijeron, que solo existen dos argumentos, en las tramas de ficción. ES MENTIRA.
Sólo existe uno. Unico. Universal. Ineludible. EL AMOR."

¿Por la familia? ¿Por la amistad perdida, y nuevamente encontrada? ¿Por uno mismo? Tal vez...
Prefiero quedarme con el legado no literalmente transcrito por el propio Ben Parker...
"Tenemos la obligación de ser responsables, porque decidimos, y podemos decidir serlo. Nada más.
En eso consiste vivir, Jovencito. No hay ningún otro secreto." Ya se sabe..."With great power...
Comes great responsibility."

Por lo demás, aparte de ciertas decisiones en el apartado de producción, como pudieran ser la excesiva necesidad de recurrir a las tecnicas empleadas por Cameron en el diseño de mobiliario Sci-Fi muy cool, dejando a un lado el aparentemente insondable aroma de realidad Nolaniana con la que nos insufla el film, que por otra parte agradezco, puesto que desde ya, y en mi humilde opinión, los defectos que funcionan por omisión en la épica imbatible de Nolan, deben funcionar en obras similares de corte y factura argumental simétricos a la suya propia. Porque digo Imbatible pero perfectamente Igualable, ojo. Ya hablaremos de eso.

Mientras tanto...
POR FAVOR.
Si piensan robar coches...No se vistan como ladrones de coches...
Y por favor...No cometan el inenarrable error de confundir a su...Amigo y vecino...
Bueno, no. Al socarrón, cínico...Tampoco. EN FIN. Al tipo de la licra...De la mascara.
Al terrorista bufón, o salvavidas disfrazado de trepamuros, llamado SPIDER-MAN...
Con un comedor de donuts al servicio de la ley.
Y por supuesto...No usen las ventanillas del coche, para escapar.

WE´LL BE IN TOUCH, BUDDIES!





1 comentario:

  1. No he visto aún la película, pero esas apreciaciones tuyas prometen, así que,habrá que verla (aunque sea en casa via torrent!!!

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